MARRUECOS, VIAJE EN BICI
Divendres, 3 d’Abril de 2009
A les 19 h deixar de treballar i va arribar el Robert de Palau, aleshores varem començar a preparar les caixes i les bicicletes per a l’endemà. Varem començar muntant les caixes que havíem aconseguit al Decathlon uns dies abans, primer les varem reforçar per la part inferior amb fustes i brides i després les vam tombar per acabar-ho de reforçar degudament. Varem ficar les bicicletes a dins i varem posar tot l’equipatge tipus roba, màrfegues i sacs de dormir. Varem preparar una motxilla per a emportar les càmeres i documentació amb nosaltres a l’avió i varem tancar les caixes. Després d’organitzar com seria l’endemà, varem anar a mirar la furgoneta del Robert per decidir quants viatges serien necessaris per transportar tot l’embalum d’equipatge. Varem concloure que dos serien suficients perquè les caixes eren enormes però, tot i així, dos hi cabrien. Una vegada tot va estar planejat varem anar a sopar i descansar per estar preparats. El Robert va dormir a casa d’en Xavi, i aquest es va endur el cotxe per anar a dormir a casa de la Neri. L’endemà havíem de fer un gran desplegament logístic per poder anar a Marràqueix tot transportant les bicicletes. Tot plegat començava molt bé!
Sábado, 4 de Abril de 2009
A las 5 de la mañana aproximadamente, Xavi salió de casa en busca de Robert, con el que había quedado a las 5:30, para empezar el proceso de traslado de cajas al aeropuerto. Tenían que ir a la universidad y cargar las dos primeras cajas para llevarlas al aeropuerto. Mientras Neri se desplazó hasta el aeropuerto sobre las 6:45, para recoger la primera tanda de cajas i esperar a Isaac. Isaac llegó con la segunda tanda de cajas y se quedó con Xavi custodiándolas mientras Neri y Robert se iban a aparcar al Prat i volvían al aeropuerto en autobús.
Una vez todos juntos fuimos a sacar dinero unos 350 € para los 10 días.
A continuación nos dirigimos al mostrador de Click-air. La señora nos miró… vaya marrón pensaría! Hay que reconocer que las cajas eran enormes, más de lo normal. Nos puso las etiquetas correspondientes, nos dio los billetes y nos fuimos a entregar las cajas al lugar indicado para equipajes especiales.
Allí nos dijeron que íbamos a tener que abrir las cajas… Nooo!!! Después de lo que nos había costado embalarlas perfectamente para que llegaran en buen estado y nos dicen que hay que abrir… pues sí, sí… un señor muy serio vestido de seguridad nos indicó que debíamos abrir las cajas… Y así lo hicimos. Abrimos una a una y fuimos pasando las maletas del interior por el scanner. Las cajas fueron inspeccionadas y procedimos a cerrarlas de nuevo como mejor pudimos, por suerte el sistema bridas es muy versátil. Allí nos despedimos de nuestras queridas bicicletas, “bon voyage”!
Nos dirigimos a acabar con el resto de trámites, lo que ya conocéis, pasar controles, donde Robert vio desaparecer de su lado su multiusos, pasar aduanas i esperar al embarque. Tan solo nos sobraron 10 minutos antes de embarcar… así que saliendo el avión a las 10:40, menos mal que iniciamos el proceso a las 5!
El viaje en el avión fue más bien tranquilito, por detrás nuestro Robert hacía amigos con la señora que le tocó de compañera, el esperaba una rubia y así fue. Aprovechó para promocionar sus quesos, claro está, y también nuestra web. BIEN!
El avión aterrizó en Marrakech, un sol encantador nos acogió tan sólo poner los pies en suelo marroquí. Ya lo respirábamos de nuevo, nuestra visita anual a estas tierras es algo que no queremos perder. Nos dirigimos a la zona de entrada a Marrakech donde tienes que rellenar unos formularios i pasar de nuevo el control de aduanas. Una vez solventado, nos dirigimos a recoger las cajas… ¿habrían llegado? No lo parecía, pero finalmente las encontramos. Nos esperaban para sacarlas. Bueno, no era el mejor estado del mundo… pero al menos no habían sido destrozadas.
Fuimos a la zona más exterior del aeropuertos y cambiamos los 350 € por 3890 dirhams. Siguiente paso: buscar taxi. Mientras Robert y Neri se quedaban con las cajas, Xavi e Isaac se fueron a buscar y negociar un taxi.
De un lado a otro, “ven ven”, “no no, c’est combiant”, para aquí para allá… “et voila!” Ya tenemos taxi, no hay nada imposible! En unos 10 minutos nos reunimos de nuevo y empezamos a trasladar las cajas con la ayuda de los “desinteresados” autóctonos, siempre tan atentos! Bueno el taxi nos costó 400 Dh… pero ya íbamos con la idea de que seríamos debidamente estafados, por ser turistas con cajas grandes poco portables!! Eso sí, la vuelta nunca debe costar más de la mitad de lo que pagas a la ida. Pusieron las cajas en la furgoneta y subieron a Isaac y Robert en la parte trasera!
Marruecos en su más pura esencia! Xavi y Neri subieron delante, Xavi casi les paga a los del aparcamiento en lugar de al taxista, menos mal que el taxista fue honrado y dijo que eso era suyo… el del parquing paso de verse con 400 Dh de propina a tener 5 Dh… un poco decepcionado sí que estaba! Jajaja! Fuimos hablando con el taxista mientras de vez en cuando gritábamos “Ça va??!” Y Isaac y Robert decían, “ça va, ça va!!”. El taxista paró a abrir la puerta lateral para que respiraran, y después pretendía dejarles abierta la trasera… para haberse matao! Jajajaja! Menos mal que le disuadieron.
Llegamos a Marrakech y el taxista nos dejo casi en la plaza. Llamó a un burro-taxi con el que negociamos el precio… 20 Dh por ir al hotel.
El burro-taxi conocía bien el camino, primero debíamos hacer el check-in en uno y luego ir al otro. Atravesando la plaza, entró en el zoco y nos condujo hasta el check-in hotel. Allí nos dijeron que nos llevaría un rato y Xavi se fue con el burro-taxi y un chaval hacia el hotel final a dejar las cajas. Mientras los otros tres se quedaron haciendo el check-in, pasaportes y Dirhams acompañados de un té gentileza de la casa! Cuando apareció Xavi se tomó su té y nos fuimos al hotel a mover las alforjas y demás cosas de las cajas a la habitación.
Salimos a comer, hacía calor! Nos dirigimos a uno de los dos bares de la plaza, el primero viniendo de Djemaa el Fna. Pedimos cous-cous de vegetales!!
Después volvimos al hotel donde teníamos faena, montar las bicicletas, ruedas, pedales, y guardar las cajas de cartón en el hotel check-in.
Estuvimos un buen rato montando las bicicletas, que bien, que ganas de pedalear al día siguiente!!
Después fuimos a dormir la siesta, mientras Xavi y Robert hablaban de la ruta Neri e Isaac dormían! Al cabo de un rato Neri se despertó y decidieron salir a pasear, Isaac no se encontraba muy bien y prefirió reposar para el día siguiente. Así que Xavi, Neri y Robert salieron a la calle y se recorrieron la medina y la plaza de Djemaa el Fna.
Después fueron a tomar un té a la menta en “Le Grand Balcon du Cafe Glacier”, en la parte de arriba, y estuvieron contemplando las vistas a la plaza y la puesta de sol sobre Marrakech.
Los dos de Palau y la Neri decidieron volver en busca del Gran Oide. Este se despertó y se unió! Dimos unas cuantas más de vueltas por la zona. En la plaza había un espectáculo, probablemente chistes, evidentemente no los entendimos!
Fuimos paseando por la calle comercial y paramos a tomar un té en una calle muy transitada por coches, un estrés todos pitando, pero un precio razonable! Modo RATA-ON! Un té 7 Dh, razonable en Marrakech.
Después fuimos a cenar a la plaza, si ya lo sabemos… en la zona de guiris estafados seguro… pero es tan típico que cada vez que incorporamos a un compañero al viaje vamos a cenar allí… tiene derecho a vivir la experiencia! Sentir como le cantan “la lluna i la pruna”, o como dicen “más barato que el Carrefour”, “mejor que Carlos Arguiñano”… Hay que vivirlo hombre! Así que nos dejamos liar por uno que nos ofrecía, agua y té gratis. Cuando nos sentamos nos trajeron olivas gratis y resultó que de lo que ponía en la carta “solo quedaba el pinchito mixto y el de pescado”, (los más caros!!)… “pues no los queremos, queremos dos ensaladas y un pinchito simple”. “Pues no hay”… “pues como no va a haber si el mixto se compone de distintos tipos de carne entre ellas la que te pido en el simple…”. Es igual… “trae dos ensaladas y un pinchito mixto”, “no dos”, “no, a ver, uno!!!”, “coméis poco”… Así nos trajeron 2 tapitas de ensalada marroquina que ni se veían a 5 Dh cada una y un pinchito enano que encima valía 60 Dh, vamos para flipar!
Pedimos el agua que nos habían prometido. De todas formas el trato desde que pedimos fue de lo peor, nos ignoraban completamente. Pedimos la cuenta y le fuimos a pagar donde el estaba… 5 Dh + 5 Dh + 60 Dh +10 Dh = 80 Dh. Hola? “Y esos 10 Dh?”, “del agua”, “del agua que era gratis?”, “ah, coméis poco”, “te doy 70 Dh y vas que te matas y así te vas a hacer rico en 4 días…”. Con el ya típico buen sabor de boca de estas situaciones nos fuimos a tomar un zumo de naranja! Parada 63! Muy buenos los zumos de la plaza, a veces te la intentan colar pero esta parada nos ha dado buen resultado.
Después dimos 4 vueltas más, también por el casco más antiguo pasado el hotel y nos fuimos a dormir. Nota: “Jalim jalam” a las 4 a.m., criminal… es que estábamos al lado de una mezquita con el megáfono por la ventana… Bona nit!
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